Seguidores

sábado, 25 de junio de 2011

Elecciones.

¿Quieres zumo de piña o de melocotón? ¿Quieres acostarte o seguir viendo la tele? ¿Vamos a la montaña o a la playa? ¿Vienes a mi casa o voy a la tuya? ¿Jugamos o pintamos? ¿Me quieres o no me quieres? Todo en esta vida, son elecciones. Puedes elegir una u otra, pero siempre eliges, y siempre lo que crees conveniente en ese momento, lo que te gustaría hacer. Nunca nos paramos a pensar en después, en cómo le sentará al mundo lo que elijas. A veces decidimos crecer antes de que nos llegue la hora, queremos elegir el sabor de nuestro zumo sin saber si le somos alérgicos al melocotón, queremos ver la tele hasta tarde aunque al día siguiente no nos podamos levantar, preferimos ir a la playa y perdernos un día entero conociendo animalitos, vamos de un lado a otro sin pararnos a pensar en la vuelta, queremos jugar todo el día aunque nos cansemos más que nadie. A veces, una simple elección puede cambiar tu vida. A veces decimos demasiado rápido te quiero, pronunciamos las palabras antes de saber qué valor tienen y que consecuencias traen. Y, sólo a veces, es mejor callarlas y esperar a que la persona adecuada te las saque de la boca sin preguntas, simplemente que haga que suenen como un hola cada vez que salen de tu boca, que parezca que es normal quererle tanto, que dé la impresión de que llegaste al mundo sólo para decirle te quiero.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario